Tenía ya sus años. Vivía sola, en su casa cerca del campo. pocos lograban visitar su casa, pero esos pocos eran sus mas queridos amigos. Los invitaba a tomar el té y los agasajaba con con exóticos tés y comidas hechas a mano de aspecto y sabor delicioso. Solo sus más cercanos amigos lograban llegar hasta el corazón de su casa, repleta de murales que representaban la naturaleza y estantes llenos de libros. La librería, la habitación núcleo de la casa. A ésta habitación era donde solo los más importantes y ella misma podían entrar, quienes lograban su mayor confianza.
Era una coleccionista, de todo un poco, prácticamente. Principalmente coleccionaba libros viejos, antiguos, extraños, de fantasía, de misterio, de ciencia ficción y de cuadernos escritos tanto por ella como de otros. Coleccionaba cámaras de fotografía antiguas, desde los años de 1920 hasta incluso las del comienzo del siglo XXI, cuando todavía tenían rollo. Obviamente también películas de 16 mm y otras películas que ella misma se dedicaba a restaurar (al igual que restauraba libros). Luego tenía colecciones de plumas y tinteros, de señaladores, de postales, de cartas, de piedras, de manchas, y todo tipo de cosas extravagantes que no se te ocurrirían coleccionar.
No era una señora que saliera mucho de su casa, para nada. Le gustaba su hogar calefaccionado, la compañía de sus libros, recibir gente a su casa y agasajarla como bien a ella le gustaba, salir a su jardín o estar en su invernadero cuidando de sus tulipanes, pensamientos, y muchas otras flores que tenía y cuidaba. En el verano salir a su campito a recoger las manzanas, naranjas, limones, mandarinas y bananas de sus árboles, lechugas tomates y papas de su huerto.
También le gustaba sentarse a mimosear a todos sus gatitos, que eran algunos salvajes y otros hogareños.
Mr. Waffles era un gato gordo pachorriento de color anaranjado que se la pasaba durmiendo o comiendo dentro de la casa, Crookshanks, Buttercup y Pumpkin eran hermanos salvajes que se trepaban a los naranjos y cazaban ratones, Luna era la madre, de color blanco, que era de quedarse en casa pero a veces salir al patio a tomar sol y acostarse en el pasto. Ashes era un gato negro que le gustaba pasear por todos lados, y le gustaba a la noche sentarse sobre un tronco a mirar la luna.
A esta señora, leedora, coleccionista, apasionada por las cartas y las cosas antiguas y la naturaleza, tenía una familia que de vez en cuando la venía a visitar. Tenía un coven que de vez en cuando venía a festejar sabbats y esbbats a su casa.
Las únicas veces que salía, era cuando la invitaban. Y consideraba y pensaba y meditaba la decisión de salir mucho. A veces salía para hacer revueltas rebeldes sobre el testeo de productos en animales, o a grupos de lectura, o a la librería, o a algún café con alguna amiga, o se iba de campamento, o a algún evento especial por la publicación de alguno de sus libros recientemente escritos. a veces los leía en voz alta, y luego firmaba y dedicaba los libros a diferentes grupos de lectores. Era una señora maternal, pero intolerante a los niños incultos, poco curiosos, con el cerebro quemado, que no sabían hablar con propiedad y no tenían ningún respeto por nada. Su circulo de amigos no tenía límites de edad, siempre y cuando éstos tuviesen una mente que ella respete.
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