Proyectos comenzados, terminados, a la mitad, ideas, notas.... Exclusivamente para que lo leas. No te olvides de comentar, es muy importante para nosotras (:

December 20, 2014

Mond (II)

Valoro enormemente que algo o alguien consiga arrancarme una sonrisa. Y algo que frecuentemente lo hace es la vida misma.
Mi memoria, digamos, se fragmenta en los eventos que me han marcado o los que se han marcado en mi, por simples que sean. Y los recuerdos que he reprimido a través de los años, hasta dudar de su existencia. Existe un antes y un después de esos recuerdos. Encuentro recuerdos mas reprimidos en mi niñez, cuando todo transcurría lento. Las horas eran dias, los dias eran meses y nunca encontré el sentido al reloj o al calendario. El mundo y su paso era eterno, infinito y los segundos no existían.
En la mitad de mi adolescencia, no recuerdo muy bien en que momento en particular, el mundo (o mi vida) pareció meter cambio y apretar el acelerador. Desde entonces no se ha detenido, y los dias no me alcanzan. No es que la situación es graciosa en si, pero me desprende una sonrisa de ironía, que la infinidad se haya hecho presente en una época donde no la percibía, ni me importaba. Ahora, solo me visita una vez cada tanto, escondida en un momento de cotidianidad. Aprendí a percibirla, y abrazarla aliviada, como una salida a la desesperación de vivir una vida corriendo a la par de un apresurado reloj. La sujeto como si quisiera retenerla, lagrimeo cuando me doy cuenta que se ha ido.
Asi la eternidad como momento, se me escapa de los dedos. Rápida llegada, rápida partida. Y deja su marca en memoria como si caminara con zapatos de fuego. De esos momentos terminaba de convencerme, que la eternidad es algo tan libre, que era casi estúpido que alguien la persiguiera con locura.

December 17, 2014

Mond (I)

Me siento como al borde de un precipicio.
Siento como el viento juega con mi cabello, como si fuera microscópicas mariposas de aire. Siento el contacto puro con el suelo y mis pies descalzos, como si hablara con la tierra a través de mi piel. 
Me siento al borde de un precipicio, pero no hay nada de malo en ello.
Abajo el mar me observa expectante, y me recibe con su perfume salado. No hay nada de extraño, no hay temor en ello. Por lo contrario, siento que observo mi hogar, que al fin estoy en el lugar correcto en el momento correcto. Y es tan fácil pararse allí, pertenecer al viento y a la sal, ser uno con el mar y con el precipicio y con las rocas. No me importaría saltar en lo absoluto; pero de pie allí el tiempo parece ir mas lento, ya que es imposible que se detenga. He encontrado el lugar en el mundo donde los relojes no sirven, donde los días no corren, el dominio del presente, el país del ahora; su ultimo refugio en este mundo apresurado que se atropella a si mismo. 
No importa mucho como me llamo, de hecho no importa nada. Solo importa mi atras, y la historia que cargo en la mochila. Pero si vieras lo que veo, ni siquiera eso importaría. Para nada. Ahora solo importa el precipicio y el mar. 
Mientras tanto podes llamarme Mond.